
La situación sobre los niveles de ruido que soportan los ciudadanos de Albacete «es lamentable». Así al menos lo aseguran desde la asociación Albacete contra el ruido que denuncia que cada vez son más los albaceteños que soportan unos niveles de ruido por encima de lo tolerable, sobre todo procedente de establecimientos hosteleros (especialmente de bares y discotecas) pero también del tráfico. Y es que la organización estima que son más de 1.200 los vecinos de la capital albaceteña los que sufren directamente los elevados niveles de ruido.
El Ayuntamiento se comprometió hace años a elaborar un mapa de ruido de la ciudad, pero ha pasado el tiempo y todavía no está finalizado, «porque parece que no se está tomando en serio el problema», lamentó el asesor jurídico de Albacete contra el ruido, Andrés López Martínez.
Para él, lo peor es que el Ayuntamiento «sigue concediendo licencias» en la zona ambientalmente protegida, fundamentalmente en el centro, en la conocida Zona, pero también en otras partes de la ciudad con elevada concentración de establecimientos hosteleros como Parque Sur, Julio Carrilero o el entorno del campus universitario.
Incluso pone ejemplos, con nombres y apellidos, de establecimientos que están funcionando gracias a la licencia concedida por el Ayuntamiento sin actividad musical «pero luego sí que tienen música por la noche», explicó. Y ello, pese a que la ordenanza municipal establece que entre cada establecimiento en la zona ambientalmente protegida debe haber una distancia mínima de 25 metros «que no se cumple». Además, los establecimientos no pueden superar los 25 DBA (la medida que se utiliza para los niveles de ruido).
«No hay más que darse una vuelta por la zona para comprobarlo», argumentó el asesor jurídico de la organización.A su juicio, esta situación se agrava porque además tampoco se llevan a cabo las inspecciones que se debieran para controlar que esos establecimientos no cuentan con actividad musical y que no superen los 25 decibelios «cosa que además es difícil porque como las fuentes de ruido son pequeñas, cuando se sabe que va a ir la inspección se meten en un coche y ya está». Esta situación ha hecho que en los últimos meses se haya incrementado el número de quejas y de denuncias que ha recibido la asociación por las molestias ocasionadas por el ruido.
«Manga ancha»
Tanto es así que sólo en enero se han recibido una quincena de reclamaciones sobre establecimientos que antes no estaban denunciados cuando durante todo el año pasado fueron 72 las denuncias presentadas. Para López Martínez este incremento en el número de denuncias se explica en la «manga ancha» que está teniendo el Ayuntamiento con los establecimientos hosteleros «porque como están teniendo problemas con el tema de la crisis». Pero el asesor jurídico lamentó que con esa excusa no se respeten los derechos de los albaceteños «que quieren descansar después de un duro día de trabajo y que también están padeciendo la crisis».
A su juicio, el Ayuntamiento «está dando cobertura de manera descarada» a los establecimientos hosteleros con actividad musical y «se preocupa poco» por aquellos que sufren los ruidos. Y ello porque cree que para el Consistorio el problema del ruido es «un problema menor, cuando tiene otros problemas mucho más importantes».
«Echamos en falta al que fue concejal de Medio Ambiente, José Eduardo Martínez Valero», afirmó el asesor jurídico de Albacete contra el ruido, que lamentó que el elevado número de competencias del actual, Ramón Sotos, «el superconcejal», le lleve a no prestar demasiada atención a los problemas del ruido.
Tampoco se mostró de acuerdo con la postura de los tribunales de justicia en Albacete «porque no consideran como delito las denuncias sobre ruido, como ocurre en otros sitios, y nos mandan sistemáticamente a la jurisdicción civil, donde el problema de la falta de medios es enorme».
Fuente: La Verdad, 1-2-2009