En este mes de octubre se cumple el primer aniversario de la Ley del Ruido de diecinueve de octubre de 2007, periodo por el cual los afectados por el ruido parece que tenemos que agradecer a los señores políticos, tanto a nivel local como regional, su pérdida de tiempo al desperdiciar todo un año para adaptar la ordenanza municipal en un caso y desarrollar la ley a nivel regional en otro.
Parece ser que tanto Ramón Sotos como y actual alcaldesa -o anterior alcalde-, por un lado, y el Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el señor Barreda, por otro, están más interesados en defender a los hosteleros que atropellan los derechos fundamentales de los afectados por el ruido que a los que tienen que sufrir dicho ruido, y para ello se despreocupan negligentemente de sus funciones en esta materia y no les preocupa lo más mínimo si durante esa pérdida voluntaria de tiempo, a la que nos tienen acostumbrados en este ámbito, lleva consigo el empeoramiento de la salud de los afectados por el ruido, y máxime si ese ruido es provocado por locales en horario nocturno.
Parece ser como si los políticos les permitieran a los hosteleros infringir la ley impunemente, a pesar incluso de que haya sentencias contra organismos cuyos responsables son dichos políticos. Señores políticos, ¿hasta cuándo piensan seguir haciendo la vista gorda a la hora de regular, cumplir y hacer cumplir la ley en materia de ruido? ¿Hasta cuándo antepondrán el lucro privado a la salud de los ciudadanos? Y ¿hasta cuándo serán fieles colaboradores pasivos o cómplices de los maltratadores acústicos?
Emilio Toboso Monteagudo
ALBACETE
Fuente:
La Verdad, 29-10-2008