
La concejal de Consumo acusó a los populares de querer «criminalizar» a los jóvenes con su petición.
M. M. B./ALBACETE.
Ayer, un año y cuatro meses después de que el PSOE e IU rechazaran en el pleno la propuesta del PP de prohibir el botellón mediante una ordenanza, los populares volvían a intentarlo obteniendo el mismo resultado. Es decir, el voto en contra de los partidos de izquierda.
En esta ocasión, el concejal del PP, Juan Marcos Molina, tomó como modelo las ordenanzas recientemente aprobadas en Toledo y Ciudad Real, en estas ciudades con los votos a favor de estos partidos. El edil expuso en el pleno que en Albacete hay unas 30 zonas donde se practica el botellón, algunas con afluencias masivas de personal como es el campus y reclamó del Ayuntamiento una regulación que incluya medidas «serias y reales» para evitar «el acceso descontrolado» de los menores al alcohol y las molestias a los vecinos afectados.
Sin embargo, ni la portavoz de IU, Rosario Gualda, ni los concejales del PSOE, creyeron necesario aprobar una ordenanza. La portavoz de IU aclaró, de partida, que su postura no es la de prohibir el botellón, como sí se ha hecho en Toledo y Ciudad Real. Recordó que el consumo de alcohol por parte de menores ya está prohibido en la Ley de Drogodependencias y opinó que para acabar con los 'daños colaterales' de esta práctica, como son el ruido y la suciedad, tampoco es necesario aprobar una nueva norma «sería suficiente con hacer cumplir la Ordenanza Municipal de Medio Ambiente en vigor», dijo.
En esta misma línea se pronunció la concejal de Consumo y del Plan Municipal contra la Droga, Adriana Menéndez, «me niego a criminalizar a los jóvenes», sentenció la edil socialista, que dijo que mientras el PSOE apuesta por «la educación, la prevención, el control», el PP «sólo habla de prohibir, perseguir, fiscalizar». La concejala negó que en Albacete haya lugares donde el «orden público» sea «alterado» por la práctica del botellón, «ni siquiera en el campus», dijo, y apuntó que un 33% de los jóvenes castellano-manchegos llegan a los 18 años sin beber, «aunque algunos vayan a botellones para reunirse con su grupo». En todo caso, abogó por trabajar con las familias para prevenir el consumo de alcohol entre los jóvenes y se preguntó: «¿es que prohibir el botellón evitaría que los jóvenes bebiesen?, ¿acaso el alcohol que se sirve en los locales es menos perjudicial que el que se compra en otros sitios?».
Ordenanza
Juan Marcos Molina le contestó que la ordenanza no acabaría con el consumo de alcohol entre los jóvenes, «pero sí evitaría el fácil acceso a la bebida por parte de los menores». El edil del PP negó que su partido pretenda «criminalizar» a los jóvenes y opinó que, con su continua negativa a «regular» el botellón, «este alcalde se va a ganar a pulso ser el alcalde del botellón».
Esta acusación suscitó la protesta de los bancos socialistas, desde donde tildaron de «impresentable» esta frase del PP. Adriana Menéndez exigió al concejal popular que retirase esa «ofensa» a Manuel Pérez Castell, a lo que se negó Juan Marcos Molina «no creo que haya sido una ofensa», replicó.
Fuente: La Verdad de Albacete, 31-3-2006