
Descubren la degeneración y recuperación neuronal en el cerebro por el ruido ambiental. El hallazgo mundial se realizó en Medicina Se presentará en el Congreso de Baltimore Puede aplicarse a dolencias degenerativas.
ALBACETE.
SÁNCHEZ ROBLES/ALBACETE
Importante descubrimiento científico en la Facultad de Medicina realizado por el equipo que dirige el catedrático, José Juiz, e integrado entre otros por el doctor Moncho Bogani. El vicerrector de Investigación de la UCLM, Francisco José Quiles Flor manifestó que «los resultados obtenidos están contrastados y son novedosos a nivel mundial».
Se trató de comprobar la repercusión de los ruidos medioambientales en la pérdida de audición, descubriendo el equipo dirigido por el doctor Juiz que tras este impacto las neuronas que conectan el oído interno con el sistema nervioso central degeneran, mueren con la circunstancia añadida de que pasado un tiempo los circuitos nerviosos centrales dañados son reemplazados por un sistema de rebrote neuronal que ocupan los huecos que dejan los circuitos dañados.
Futuro
«Este hallazgo tiene continuidad de futuro , pues tiene que ver con un asunto de máxima actualidad y trascendencia en el campo de la salud como son los mecanismos de reparación del sistema nervioso. Hemos comprobado en ratas de laboratorio que los ruidos intensos medioambientales que nos rodean tienen un impacto muy intenso en el sistema nervioso central y no sólo en el órgano receptor auditivo, es decir la parte del oído interno que procesa información», afirmó el doctor Juiz.
Ahora se trata de descubrir con posteriores investigaciones sí este proceso de intento de supervivencia de las neuronas representa verdaderamente una reparación funcional. «Sabemos que se produce un recrecimiento de fibras, una reparación de circuitos, pero ahora no estamos seguros si este procedimiento del rebrote se debe controlar adecuadamente. Esta es la esencia del trabajo de investigación que hemos elaborado y que presentaremos a partir del próximo domingo en el congreso de la Asociación para la investigación en Otorrinonaringología en la Universidad de Baltimore», aseguró el profesor Juiz, quien anunció también que este trabajo se publicará en un revista prestigiosa de esta especialidad sanitaria.
Colaboración
La investigación se lleva a cabo en colaboración con especialistas de Neurobiología de la Audición de la Universidad de Salamanca y se realizó partiendo del hecho de que los sonidos a partir de los noventa decibelios se pueden convertir en traumáticos.
«Simulamos de manera experimental una situación que se puede dar en la vida real, por ejemplo cuando asistimos a una discoteca en lo que se refiere al ruido ambiente. En realidad, nuestro descubrimiento responde al análisis de la existencia de fenómenos de degeneración neuronal seguidos de reparación tras el impacto de ruidos no sólo en la zona auditiva, sino también en el sistema nervioso. La intensidad tonal que hemos utilizado en nuestra investigación está en torno a los 105 decibelios y el umbral de daño es de unos 100, que es el que existe en una discoteca con música ambiental elevada», comentó José Juiz.
En cuanto al impacto psicológico del ruido, el doctor Moncho Bogani explicó que el ruido provoca una respuesta emocional negativa que implica la puesta en marcha de una serie de mecanismos endocrinos y de otros órganos, por ejemplo un daño cerebral.
«Si permanece mucho tiempo el estrés por el ruido, el organismo se daña a nivel psicológico y funcional de determinados órganos respondiendo cada individuo de distinta manera, bien desarrollando una úlcera o con trastornos emocionales del comportamiento, insomnio, depresión o impotencia sexual», afirmó el doctor Moncho Bogani.